Nos gusta que nos llamen por nuestro nombre. | Swolf Group Iberia

Nos gusta que nos llamen por nuestro nombre.

18/02/2020

Por Álvaro Montes. Copywriter de Swolf Group Iberia

A todos nos gusta sentirnos especiales. No es lo mismo escribir esta entrada para un target o una audiencia determinada que escribirlo para ti, Antonio, que tienes 35 años, vives en Madrid, trabajas en el departamento de marketing de una empresa, tienes un hijo, te gusta el cine -especialmente las de Tarantino- por eso tienes cuenta en Netflix, Amazon Prime y HBO; vas dos veces por semana al gym y prefieres el pop de los 70, aunque tampoco le dices que no de vez en cuando al reaggeton.

Por eso nos gusta la personalización. Ya nadie quiere ser parte de una audiencia, queremos sentir que tenemos el poder. Queremos que las marcas entiendan lo que necesitamos y poder mantener una conversación con ellas de tú a tú.

Hace años, cuando íbamos al mercado del barrio -aún mucha gente lo sigue haciendo- los comerciantes se sabían nuestro nombre, sabían lo que íbamos a pedir y nos recomendaban algún producto nuevo que nos iba a gustar. Hoy en día la solidaridad orgánica hace que las relaciones sean distintas y que el repartidor que te trae la compra a casa no se sepa de memoria tu nombre como se lo sabía tu charcutero. Por suerte, sigue habiendo herramientas para mantener esa conversación permanente con la audiencia cada individuo y los datos se utilizan cada día para ofrecernos servicios personalizados que pongan al consumidor en el centro de todo. Seguimos recibiendo recomendaciones adaptadas a nuestro perfil individual y cuando recibimos un e-mail con nuestro nombre aumentamos su tasa de apertura en un 26%.

En el caso de los eventos y activaciones ocurre exactamente lo mismo. Los datos nos permiten diseñar una experiencia mucho más personalizada y centrada en el usuario. Esto nos facilita generar procesos y relaciones de forma automatizada y totalmente acorde con las necesidades del cliente, lo que se traduce en un mayor engagement y un aumento de la confianza. Todo en un evento es personalizable y el nivel de personalización puede ser muy amplio, todo depende, entre otras cosas, de los objetivos que nos planteemos.

En resumen, la personalización sigue estando a la orden del día, seguramente más que nunca, y sus posibilidades son tan amplias que no se pueden resumir en una sola entrada. No podemos hacer un evento para cada persona (¿o sí?), pero al menos podemos conseguir que cada uno lo viva de una forma diferente.

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